Tres mujeres murieron en enero en Costa Rica tras cirugías estéticas; el último caso reaviva alertas por controles médicos .
Tercera mujer muere en enero tras
cirugía estética en San José; el caso reaviva alertas por fiscalización médica
y seguridad en clínicas privadas. Hoy

Costa Rica investiga la tercera muerte en enero vinculada a cirugías estéticas en clínicas privadas.
Por Carlos Jiménez | Cronista de
la agenda diaria | CRN Mundo | San José
SAN JOSÉ, COSTA RICA.— Una
tercera mujer falleció en enero tras someterse a una cirugía estética en una
clínica privada de San José, luego de ingresar en estado crítico al Hospital
México. El caso vuelve a encender las alarmas sobre la fiscalización de estos
procedimientos y la práctica médica en centros privados. Las autoridades
judiciales aún no han confirmado la causa de muerte, pero el patrón de
complicaciones graves posteriores a cirugías estéticas se repite. La situación
tiene impacto nacional y plantea preguntas urgentes sobre controles,
responsabilidades y seguridad de los pacientes.
Una muerte más que sacude al
sistema de salud costarricense
El fallecimiento, confirmado este
viernes por autoridades hospitalarias, corresponde a una mujer que había sido
intervenida horas antes en una clínica privada de San José. De acuerdo con
información preliminar, la paciente fue trasladada de emergencia al Hospital
México tras presentar un deterioro acelerado en su condición de salud durante
el postoperatorio. Pese a los esfuerzos del personal médico del centro estatal,
murió pocas horas después de su ingreso.
Hasta el cierre de esta edición,
el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) no había emitido el levantamiento
oficial ni el dictamen forense con la causa exacta del deceso. Las autoridades
mantienen la investigación en curso y han señalado que será el análisis
médico-legal el que determine si existieron complicaciones propias del
procedimiento, eventuales negligencias o fallas en la atención inicial.
Este nuevo caso se suma a otros
dos fallecimientos registrados en enero bajo circunstancias similares,
configurando un escenario que ha generado preocupación entre especialistas,
colegios profesionales y la ciudadanía.
Cronología de un procedimiento
que terminó en tragedia
Según los datos preliminares
manejados por instancias judiciales y médicas, la mujer se sometió el jueves
anterior, alrededor de las 5:00 p. m., a una abdominoplastia, una cirugía destinada
a reconstruir la pared abdominal y eliminar exceso de piel y grasa. Se trata de
un procedimiento invasivo que requiere controles estrictos antes, durante y
después de la operación.
Durante las horas posteriores a
la intervención, la evolución de la paciente se complicó de forma rápida. Para
la mañana del viernes, su condición había empeorado significativamente, lo que
motivó su traslado urgente a un hospital público. Al ingresar al Hospital
México, presentaba un cuadro crítico que obligó a activar protocolos de
emergencia.
El desenlace fatal ocurrió pese a
la atención especializada recibida. Aunque el patrón de “clínica privada a
hospital público en estado de shock” ha sido mencionado de forma reiterada en
estos casos, las autoridades han sido cautelosas y han evitado adelantar
conclusiones mientras se completan los peritajes.
Enero bajo la lupa: tres
fallecimientos en menos de 15 días
El caso más reciente no es
aislado. En lo que va del mes, Costa Rica ha registrado al menos tres muertes
de mujeres vinculadas a cirugías estéticas realizadas en clínicas privadas del
Gran Área Metropolitana. La cercanía temporal entre los hechos ha intensificado
el debate público y mediático.
El 15 de enero falleció Cinthia
Carvajal, de 48 años, tras una intervención en la clínica Nova Estética,
ubicada en Rohrmoser. Días después, se confirmó la muerte de Ivania Torres, de
40 años y vecina de Batán de Limón, quien presentó complicaciones severas luego
de una cirugía estética en otra clínica josefina.
En ambos casos, las
investigaciones siguen abiertas y los dictámenes finales aún no han sido
divulgados oficialmente. Sin embargo, la repetición de eventos en tan corto
plazo ha puesto en cuestión la efectividad de los mecanismos de supervisión y
la información que reciben los pacientes antes de someterse a este tipo de
procedimientos.
Intrusismo médico y vacíos de
fiscalización
Uno de los elementos que más
inquietud ha generado es la posible práctica de intrusismo médico. En el caso
de Cinthia Carvajal, el Colegio de Médicos y Cirujanos confirmó que el
profesional que realizó la cirugía estaba inscrito como médico general, pero no
contaba con la especialidad de cirugía plástica, reconstructiva y estética.
El director del Colegio, Elliot
Garita, explicó públicamente que, aunque el profesional figuraba como médico
habilitado, no estaba reconocido como especialista en el área correspondiente.
En Costa Rica, la especialidad en cirugía plástica requiere varios años
adicionales de formación y certificación.
Expertos señalan que, si bien las
complicaciones pueden presentarse incluso en manos de cirujanos altamente
calificados, la preparación, experiencia y capacidad de respuesta ante
emergencias son factores determinantes. A ello se suma la infraestructura de
las clínicas privadas y la disponibilidad de equipos y personal especializado
para manejar situaciones críticas.
Contexto rápido
- En enero de 2026 se
registran tres muertes asociadas a cirugías estéticas en San José.
- Las pacientes fueron
operadas en clínicas privadas y trasladadas luego a hospitales públicos.
- Las causas oficiales de
muerte aún no han sido confirmadas por el OIJ.
El auge de la cirugía estética y
sus riesgos reales
Durante la última década, Costa
Rica ha experimentado un crecimiento sostenido en la demanda de procedimientos
estéticos, tanto por parte de pacientes locales como extranjeros. Factores como
costos relativamente bajos, promoción en redes sociales y turismo médico han
impulsado el sector.
Sin embargo, especialistas
advierten que el aumento de la oferta no siempre ha ido acompañado de un
fortalecimiento proporcional en los controles. Procedimientos como
liposucciones y abdominoplastias, aunque comúnmente publicitados como
“rutinarios”, implican riesgos importantes, especialmente cuando se realizan
sin una adecuada valoración preoperatoria.
La falta de información clara
para los pacientes, sumada a campañas de mercadeo agresivas, puede generar una
falsa sensación de seguridad. Las autoridades sanitarias han reiterado que toda
cirugía con anestesia general o regional conlleva riesgos que deben ser
explicados de manera transparente.
Claves para entenderlo
- No todo médico habilitado es
especialista en cirugía plástica.
- Las cirugías estéticas
invasivas conllevan riesgos potencialmente mortales.
- La capacidad de respuesta
ante emergencias es crucial en el postoperatorio.
- Los traslados tardíos a
hospitales públicos pueden agravar el pronóstico.
- La verificación profesional
es responsabilidad compartida entre médico y paciente.
El llamado urgente a la
ciudadanía y a las autoridades
Ante la seguidilla de casos, el
Colegio de Médicos y Cirujanos ha insistido en la importancia de que los
pacientes verifiquen, antes de cualquier procedimiento, la especialidad del
profesional que los atenderá. Esta información está disponible en los registros
oficiales del colegio profesional.
Las autoridades sanitarias, por
su parte, enfrentan crecientes presiones para reforzar la fiscalización de
clínicas privadas y revisar posibles vacíos legales que permitan a médicos
generales realizar procedimientos de alta complejidad. Hasta ahora, no se han
anunciado medidas extraordinarias, aunque el tema se mantiene en análisis.
Organizaciones de pacientes y
sectores académicos han pedido además campañas de información pública que
expliquen de forma clara los riesgos asociados a las cirugías estéticas y los
criterios mínimos de seguridad que deben cumplir los centros médicos.
Qué puede pasar ahora
En el corto plazo, se espera que
el OIJ y Medicina Legal determinen las causas de muerte en los tres casos
registrados en enero. Estos dictámenes serán clave para establecer eventuales
responsabilidades penales o administrativas.
A nivel institucional, podrían
intensificarse las inspecciones a clínicas privadas y revisarse los protocolos
de autorización para ciertos procedimientos. También es posible que el debate
derive en reformas regulatorias o en mayores exigencias de certificación y
transparencia.
Mientras tanto, el tema seguirá
en la agenda pública. La repetición de estas muertes ha dejado en evidencia la
necesidad de decisiones urgentes para evitar que una intervención pensada para
mejorar la calidad de vida termine, nuevamente, en tragedia.
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