Carlos Manta criticó a Nacional por el manejo de Christian Ebere y destacó el rol de Plaza Colonia en la transferencia a Cruz Azul en Uruguay hoy AUF.
Carlos
Manta criticó la gestión de Nacional con Christian Ebere y afirmó que Plaza
Colonia actuó con mayor inteligencia para concretar su transferencia.
[MONTEVIDEO],
[URUGUAY].— El dirigente Carlos Manta cuestionó el manejo
interno de Nacional con el delantero Christian Ebere, recientemente transferido
a Cruz Azul. Sus declaraciones reavivan el debate sobre la gestión dirigencial.
El caso tiene impacto deportivo y reputacional en el fútbol uruguayo.
Declaraciones
de Carlos Manta y el foco en la gestión interna
El
integrante del Comité Ejecutivo de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y
dirigente con vínculo a Plaza Colonia, Carlos Manta, fue categórico al
evaluar la salida del delantero nigeriano Christian Ebere del Club
Nacional de Football hacia Cruz Azul. En una entrevista radial,
Manta sostuvo que el club tricolor “no se manejó de la mejor forma” con el
jugador, subrayando que el cuestionamiento no se dirige a la hinchada sino a
decisiones adoptadas dentro de la institución.
Según el
dirigente, el trato dispensado a Ebere no estuvo a la altura de su rendimiento
y compromiso deportivo. La crítica se centra en los procedimientos internos y
en cómo se administró la situación contractual y deportiva del futbolista
durante un período clave. Manta remarcó que observó el proceso “de reojo”, una
expresión que sugiere cercanía con el caso sin participación directa en la toma
de decisiones finales.
El
rendimiento de Ebere y su peso en la definición del campeonato
Las
palabras de Manta adquieren relevancia por el contexto deportivo inmediato.
Ebere fue una de las figuras determinantes en las finales de la Liga AUF
Uruguaya 2025, en las que Nacional se consagró campeón. El delantero tuvo
actuaciones decisivas que, de acuerdo con el propio dirigente, justifican el
reconocimiento deportivo y humano.
Manta
destacó el “esfuerzo tremendo” del futbolista y señaló que su premio llegó de
la mano del rendimiento en instancias decisivas. Al aludir a un componente
emotivo, recordó a una figura cercana al entorno del fútbol uruguayo,
mencionando que “el ‘Flaco’ que nos mira de allá arriba” acompañó
simbólicamente ese logro. Más allá del tono personal, el mensaje apuntó a
reforzar que el rendimiento de Ebere fue incuestionable en el tramo más
exigente de la temporada.
El
proceso de salida y la negociación con Cruz Azul
La
transferencia de Ebere a Cruz Azul se concretó en las últimas horas, según la
información difundida, y puso fin a un proceso que se extendió más de lo
previsto. En ese marco, Manta introdujo un elemento comparativo clave: el rol
de Plaza Colonia en la gestión de la situación.
El
dirigente afirmó que Plaza Colonia “fue muy inteligente” al manejar el caso con
reserva y pragmatismo. En particular, resaltó la decisión de permitir que Ebere
continuara entrenando en Nacional “como si fuera a jugar en el club”, aun
cuando, según Manta, su participación efectiva no estaba prevista. Esa
estrategia, sostuvo, contribuyó a mantener el valor deportivo del jugador y a
facilitar una transferencia al exterior en mejores condiciones.
Diferencias
de criterios entre instituciones del fútbol uruguayo
Las
declaraciones ponen sobre la mesa una discusión recurrente en el fútbol
uruguayo: la disparidad de criterios y capacidades de gestión entre clubes con
realidades deportivas y económicas distintas. Para Manta, Plaza Colonia actuó
con visión estratégica en un contexto adverso, marcado por el descenso de
categoría, lo que hacía más compleja la posibilidad de concretar una venta
internacional.
En
contraste, Nacional —una institución con mayor estructura y exposición— habría
incurrido, según el dirigente, en errores de manejo que afectaron al
futbolista. La crítica no apunta a una falta de resultados deportivos, sino a
la administración de personas y activos en un entorno de alta presión
competitiva.
El
impacto del descenso de Plaza Colonia en la operación
Un
aspecto central del análisis de Manta es el contexto de Plaza Colonia al
momento de la negociación. El club había descendido, una situación que, en
palabras del dirigente, hacía “muy difícil” que un jugador lograra una salida
relevante si permanecía allí. La decisión de articular la preparación del
futbolista en Nacional permitió sortear ese obstáculo y mantenerlo en la
vidriera del máximo nivel local.
Este
punto refuerza la idea de que la coordinación entre clubes y la planificación a
mediano plazo pueden ser determinantes para el destino profesional de un
jugador. Manta presentó este enfoque como un ejemplo de gestión inteligente,
sin atribuir intenciones negativas a Nacional, pero marcando diferencias claras
en los métodos.
Hechos
confirmados y límites de la información disponible
Entre los
hechos confirmados se encuentran la transferencia de Christian Ebere a Cruz
Azul y sus declaraciones públicas en un programa radial, donde expresó su
visión crítica sobre el trato recibido por el jugador en Nacional. También es
verificable la consagración de Nacional en la Liga AUF Uruguaya 2025 y el rol
destacado del delantero en las finales.
No se han
difundido, en cambio, versiones oficiales de la dirigencia de Nacional sobre el
proceso interno ni detalles contractuales de la operación. Tampoco se han
confirmado eventuales discrepancias formales entre las partes involucradas.
Cualquier interpretación sobre motivaciones o tensiones internas debe leerse,
por lo tanto, con cautela.
Implicaciones
para la gestión deportiva y la imagen institucional
El caso
Ebere abre un debate más amplio sobre las prácticas de gestión deportiva en
Uruguay y su impacto en la imagen institucional de los clubes. En un mercado
cada vez más competitivo, el trato a los futbolistas y la transparencia de los
procesos de transferencia influyen en la reputación internacional y en la
capacidad de atraer y retener talento.
Las
palabras de Manta, por su rol en la AUF y su trayectoria dirigencial, adquieren
peso específico y pueden generar réplicas o aclaraciones. Para Nacional, el
episodio representa un desafío comunicacional y una oportunidad de revisar
procedimientos internos, especialmente en situaciones donde el rendimiento
deportivo y las decisiones administrativas no avanzan en sintonía.
Escenarios
posibles a partir del caso Ebere
A corto
plazo, el foco estará en la adaptación de Ebere a Cruz Azul y en el rendimiento
que pueda mostrar en el fútbol mexicano. Un desempeño destacado podría reforzar
la percepción de que su valor deportivo estaba plenamente vigente al momento de
la transferencia.
En el
plano institucional, es posible que el debate derive en ajustes de políticas
internas en clubes uruguayos, orientadas a mejorar la gestión de contratos y
transiciones. A mediano plazo, si surgen versiones oficiales o análisis más
detallados, el caso podría convertirse en un precedente citado en discusiones
sobre gobernanza y profesionalización del fútbol local. Estas hipótesis, no
confirmadas, dependerán de la evolución de los acontecimientos y de las
respuestas de los actores involucrados.
Por Carlos Medina | Editor Internacional | CRN Mundo | Montevideo

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