Hoy, las inundaciones en Tailandia dejan ocho muertos, afectan a miles de hogares y provocan evacuaciones y pérdidas millonarias en Bangkok.
BANGKOK, TAILANDIA — Las intensas inundaciones dejan al menos ocho muertos, afectan a cientos de miles de hogares y obligan a evacuar residentes mientras aumentan los daños económicos en todo el país.
Las inundaciones que afectan a Tailandia desde mediados de septiembre han desencadenado una emergencia que combina pérdidas humanas, desplazamientos de población, interrupciones del transporte y daños económicos. Este lunes 28 de septiembre, miles de habitantes de Bangkok permanecían en centros de evacuación mientras los equipos de emergencia continuaban distribuyendo alimentos y tratando de reducir el nivel del agua.
El Ministerio del Interior informó de al menos ocho fallecidos y más de 580.000 hogares afectados desde el inicio de las inundaciones. Los daños económicos podrían alcanzar los 11.000 millones de baht, aproximadamente 327 millones de dólares, de acuerdo con una estimación académica difundida por Reuters.
La emergencia no se limita a la capital. Aunque Bangkok concentra parte de la atención debido a su población y actividad económica, otras provincias también presentan condiciones peligrosas. En el este del país, las autoridades ordenaron nuevas evacuaciones ante el aumento del agua almacenada en dos embalses de Rayong.
Los reportes oficiales muestran que la situación evoluciona de manera desigual: algunas regiones registran una disminución del nivel del agua, mientras otras todavía experimentan aumentos que mantienen el riesgo para sus habitantes.
Bangkok enfrenta las consecuencias de 320 milímetros de lluvia
Una de las principales dificultades para la capital tailandesa ha sido la acumulación de precipitaciones en un periodo muy reducido.
Durante dos o tres días de la semana anterior se registraron aproximadamente 320 milímetros de lluvia, una cantidad cercana a la precipitación que Bangkok recibe habitualmente durante todo septiembre. El volumen de agua superó la capacidad de drenaje de numerosos sectores urbanos y dejó calles, viviendas y establecimientos comerciales inundados.
Para comprender la magnitud de esta precipitación, 320 milímetros equivalen a una lámina de agua de 32 centímetros acumulada sobre una superficie horizontal. En términos teóricos, representan 320 litros de agua por cada metro cuadrado.
Esta equivalencia permite dimensionar la cantidad de lluvia, aunque no significa que todas las calles hayan registrado una profundidad de 32 centímetros. La altura de una inundación depende también de la topografía, las condiciones del drenaje, la llegada de agua desde otras zonas y la capacidad de evacuación hacia ríos y canales.
Bangkok presenta dificultades particulares por su ubicación en una región de escasa elevación, su extensa urbanización y su exposición estacional a las lluvias monzónicas.
La concentración de precipitaciones en pocos días también demuestra por qué el volumen total de lluvia no constituye el único indicador de peligro. La velocidad con que se acumula el agua puede determinar si los sistemas de drenaje consiguen funcionar adecuadamente o quedan desbordados.
Más de 80.000 residentes permanecen aislados por las inundaciones
La emergencia ha alterado las condiciones de vida de miles de familias. Las dificultades de desplazamiento impiden que numerosos habitantes puedan salir de sus viviendas, abastecerse de productos esenciales o acceder con normalidad a determinados servicios.
Unsit Sampuntharat, secretario permanente del Ministerio del Interior, informó que más de 80.000 residentes de las zonas inundadas no podían abandonar sus hogares.
Las autoridades movilizaron embarcaciones y cocinas móviles para proporcionar asistencia a las comunidades afectadas. El objetivo anunciado por el funcionario consiste en suministrar tres comidas diarias a los residentes durante las inundaciones y mantener esa asistencia al menos siete días después de que el agua retroceda.
En Bangkok, las autoridades reportaron el traslado de al menos 5.901 personas a 234 centros de evacuación.
La atención humanitaria constituye una de las principales necesidades durante esta etapa. Además de proporcionar refugio, los organismos de emergencia deben sostener las operaciones de distribución de alimentos, agua potable y asistencia a quienes tienen dificultades para desplazarse.
La situación es particularmente delicada para personas mayores, pacientes que necesitan atención médica continua y familias que han perdido el acceso habitual a suministros.
Las operaciones de asistencia podrían prolongarse incluso en los lugares donde comiencen a descender los niveles del agua, debido a los obstáculos que representa recuperar las condiciones de habitabilidad y funcionamiento de las comunidades afectadas.
Las autoridades contabilizan casi 1,8 millones de personas afectadas
Los registros del Departamento de Prevención y Mitigación de Desastres de Tailandia permiten precisar la extensión geográfica y social de la emergencia.
Según su informe correspondiente a las 6:00 a. m. del 28 de septiembre, permanecían afectadas por inundaciones Bangkok y otras 27 provincias. El reporte identificó 151 distritos, 792 subdistritos y 4.087 localidades afectadas.
El organismo contabilizó 576.449 hogares y 1.793.887 personas afectadas en su evaluación de esa mañana.
Estas estadísticas requieren una distinción importante. El Ministerio del Interior informó de inundaciones que habían alcanzado 41 provincias desde el 16 de septiembre. Por su parte, el reporte diario de protección civil identificó las zonas que continuaban registrando inundaciones en el momento de su evaluación.
Las dos cifras describen periodos diferentes y, por lo tanto, no deben interpretarse como mediciones equivalentes.
El informe oficial también refleja diferencias territoriales. Mientras el agua aumentaba en varias provincias, en otras comenzaba a disminuir y en Bangkok permanecía relativamente estable.
Samut Prakan registraba 259.824 hogares afectados, seguida por Chon Buri, con 118.723, y Pathum Thani, con 65.717. El registro nacional atribuía 52.000 hogares afectados a Bangkok.
Estos datos permiten comprender que la emergencia tiene importantes repercusiones fuera de la capital, incluso en lugares que reciben menor atención informativa internacional.
Rayong ordena evacuaciones por el aumento del agua en dos embalses
La evolución de las inundaciones mantiene bajo vigilancia varias regiones del país.
En Rayong, una provincia costera situada al este de Bangkok y próxima a una importante zona industrial, las autoridades ordenaron nuevas evacuaciones después de que el agua acumulada en dos embalses superara su capacidad.
La situación pone de manifiesto que el riesgo asociado con las inundaciones no depende exclusivamente de las precipitaciones registradas en una localidad durante un día determinado. El comportamiento de embalses, canales y sistemas fluviales también influye en la evolución de la emergencia.
Por otra parte, las autoridades tailandesas recomendaron a las comunidades próximas al río Chao Phraya trasladar sus pertenencias a lugares elevados y mantenerse atentas ante el incremento del caudal.
El Centro Conjunto de Comunicación e Información informó de una descarga de 2.000 metros cúbicos por segundo desde la presa del Chao Phraya a partir del mediodía del 28 de septiembre.
Las advertencias relacionadas con el funcionamiento de los embalses y el comportamiento de los ríos subrayan la importancia de mantener la vigilancia incluso cuando las precipitaciones disminuyen.
Las inundaciones amenazan la actividad económica y el transporte
Las consecuencias de la emergencia se extienden más allá de las viviendas inundadas y los desplazamientos de población.
Aat Pisanwanich, economista de la Universidad de Rangsit, estimó que los daños económicos nacionales podrían alcanzar al menos 11.000 millones de baht, equivalentes aproximadamente a 327 millones de dólares según el tipo de cambio utilizado en la cobertura de Reuters.
La cifra representa una estimación preliminar y podría aumentar si las inundaciones continúan o se producen nuevos daños. No constituye todavía un balance definitivo de pérdidas verificadas.
Los problemas de movilidad también representan un obstáculo para el funcionamiento de numerosas actividades.
El Departamento de Carreteras de Tailandia reportó el 28 de septiembre afectaciones en 228 puntos de su red vial, distribuidos en 26 provincias. De estos, 56 resultaban intransitables.
Prachin Buri registraba 14 puntos sin paso, seguida por Nonthaburi, con nueve, y Rayong, con ocho. Bangkok contabilizaba siete.
Estas interrupciones pueden dificultar el desplazamiento de trabajadores, la distribución de mercancías y el acceso de equipos de asistencia a determinadas comunidades.
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno aprobó días festivos especiales para el 28 y 29 de septiembre en Bangkok, Nonthaburi, Pathum Thani y Samut Prakan, con el propósito de reducir los desplazamientos.
La disposición contempla la continuidad de los servicios públicos esenciales. En el sector privado y otras instituciones, las decisiones correspondientes deben adoptarse según las condiciones y normas aplicables.
La combinación de calles inundadas, interrupciones viales, desplazamientos y afectaciones a los negocios explica por qué todavía resulta difícil establecer el costo total de esta emergencia.
Bangkok mantiene las labores de drenaje y asistencia
Las autoridades municipales informaron el 28 de septiembre que las lluvias habían disminuido en Bangkok, aunque continuaban registrándose precipitaciones monzónicas, especialmente hacia el este.
La prioridad de los equipos de respuesta consiste en reducir los niveles de agua de los principales canales para facilitar posteriormente el drenaje de calles y barrios.
El Gobierno indicó que algunas vías comenzaron a recuperar su funcionamiento, pero advirtió que determinadas zonas podrían necesitar más tiempo para despejarse.
La administración de Bangkok también informó del traslado de aproximadamente 1.500 pacientes encamados a hospitales de la ciudad, como parte de las medidas destinadas a proteger a la población vulnerable.
La recuperación dependerá de la evolución de las precipitaciones, el comportamiento de los sistemas hídricos y la capacidad de las autoridades para restablecer el acceso a viviendas, carreteras y servicios.
Mientras las operaciones de asistencia continúan, las cifras oficiales muestran una emergencia de gran alcance, cuyo balance humano y económico todavía está sujeto a nuevas evaluaciones.

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