Steven Kolb, CEO del CFDA, quedó de licencia mientras la organización revisa su intervención ante manifestantes de PETA durante NYFW.
NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS — Steven Kolb, presidente y CEO del CFDA, quedó de licencia mientras la organización revisa su actuación durante una protesta de PETA que interrumpió el desfile de COS en New York Fashion Week. Kolb reconoció que intervino de forma inapropiada y que debió dejar la situación en manos de seguridad.
El incidente ocurrió el domingo 13 de septiembre durante la presentación de COS incluida en el calendario oficial de New York Fashion Week. Activistas de People for the Ethical Treatment of Animals (PETA) irrumpieron en la pasarela con carteles y consignas contra el uso de lana, mientras modelos continuaban desfilando.
Videos registrados desde el público muestran a Steven Kolb, presidente y director ejecutivo del Council of Fashion Designers of America (CFDA), interviniendo físicamente ante al menos dos manifestantes. Las imágenes muestran que retiró un cartel, sujetó a activistas y colocó la mano sobre sus bocas en distintos momentos del enfrentamiento.
Kolb reconoció poco después que su reacción fue inapropiada. En su declaración afirmó que no le correspondía intervenir y que debió dejar la situación en manos del personal de seguridad. Posteriormente anunció que tomaría voluntariamente una licencia y que buscaría ayuda profesional para evitar que un episodio semejante se repitiera.
La respuesta institucional fue más allá de la disculpa personal. El consejo del CFDA informó el 14 de septiembre que Kolb permanecería de licencia mientras se realiza una revisión completa del incidente y sostuvo que las discrepancias deben gestionarse mediante una interacción respetuosa.
La licencia deja temporalmente fuera de funciones a una figura central de la moda estadounidense
El alcance institucional del episodio resulta relevante porque Kolb no era simplemente otro asistente sentado junto a la pasarela.
La propia página del CFDA lo identifica como su Chief Executive Officer and President. La organización, además, desempeña un papel central en New York Fashion Week: desde que adquirió el Fashion Calendar en 2014, actúa como organizadora del calendario oficial de la semana de la moda neoyorquina.
Kolb trabaja en el CFDA desde 2006 y posteriormente asumió su dirección ejecutiva, según la cobertura de The Washington Post.
La edición de septiembre de 2026 se celebró oficialmente entre el 10 y el 15 de septiembre y su calendario preliminar reunía 70 desfiles y presentaciones, además de colecciones mostradas mediante citas y formatos digitales. COS figuraba expresamente entre las marcas del programa oficial.
Por eso, la decisión de apartar temporalmente a Kolb afecta a la dirección de una asociación profesional que representa a diseñadores estadounidenses y organiza uno de los principales calendarios de la industria, y no únicamente a las consecuencias personales de un altercado viral.
PETA protestaba contra la lana, mientras COS defendió sus estándares de abastecimiento
La protesta no estaba dirigida originalmente contra Kolb ni contra el CFDA.
Los activistas buscaban presionar a COS y a su empresa matriz, H&M Group, para que abandonaran el uso de lana. PETA había intensificado su campaña después de una investigación realizada por PETA Asia en una explotación sudafricana certificada por NATIVA; la organización animalista sostiene que las imágenes documentaron maltrato a ovejas. La cobertura disponible advierte, sin embargo, que esa instalación no fue identificada específicamente como proveedora de H&M, por lo que esa acusación no debe transformarse editorialmente en una afirmación de que la ropa de COS procedía de esa explotación.
Tras el incidente, H&M Group declaró que la seguridad de invitados, modelos y trabajadores era prioritaria. Reuters informó además que la compañía reiteró su política de abastecimiento responsable y el uso de fibras animales certificadas o recicladas cuando corresponda.
PETA, por su parte, calificó la actuación de Kolb como violenta y reclamó que H&M y COS eliminen la lana de sus productos. Esa caracterización corresponde a la organización activista y no constituye por sí misma una determinación judicial sobre la conducta del ejecutivo.
El episodio ocurre justo cuando NYFW estrena su política contra las pieles animales
La controversia contiene una particularidad que amplía su interés para la industria.
Esta edición de New York Fashion Week es la primera en la que entró plenamente en vigor la nueva política del CFDA contra determinadas pieles animales. En diciembre de 2025, la organización anunció que, a partir de septiembre de 2026, no permitiría en las colecciones del calendario oficial piel procedente de animales criados o capturados específicamente por sus pieles, como visón, zorro, conejo, chinchilla, coyote y perro mapache, con una excepción para determinados usos tradicionales de comunidades indígenas.
La prohibición no equivale a una prohibición general de materiales de origen animal y no incluye la lana. Esa diferencia explica por qué PETA podía protestar contra prendas de lana durante una edición de NYFW que, al mismo tiempo, estrenaba una política denominada “fur-free”.
La relación entre el CFDA y organizaciones de bienestar animal tampoco comenzó con este incidente. El organismo afirma que su política sobre pieles fue resultado de años de colaboración con Humane World for Animals y Collective Fashion Justice, y durante 2026 organizó actividades sobre materiales alternativos y moda sin pieles.
Ese antecedente hace que el caso tenga una dimensión institucional adicional: quien quedó de licencia dirige una organización que simultáneamente intenta posicionarse como interlocutora en el debate sobre materiales, sostenibilidad y bienestar animal.
PETA descartó después presentar una denuncia y acordó conversar con Kolb
La situación experimentó además un cambio después de las primeras informaciones.
Inmediatamente después del episodio, PETA manifestó que presentaría un reporte policial y estudiaría acciones penales. Esa era la situación recogida en las primeras coberturas.
Sin embargo, el 16 de septiembre, Associated Press informó que la organización animalista decidió no presentar la denuncia después de consultar con sus abogados y optó por buscar un diálogo con Kolb. El ejecutivo aceptó reunirse con PETA, aunque hasta ese momento no se había establecido una fecha.
Este cambio es relevante para una publicación actualizada: ya no sería preciso afirmar sin matices que PETA “presentará cargos” o que existe una denuncia policial en curso.
Tampoco existe, hasta la información pública disponible este 16 de septiembre, una conclusión anunciada de la revisión interna del CFDA. Kolb permanece de licencia y la decisión institucional posterior continúa pendiente.
El próximo hecho verificable, por tanto, no será el número de reproducciones del video ni la evolución de la controversia en redes sociales, sino qué determina el CFDA después de su revisión y en qué condiciones, si las hubiera, Kolb retoma sus funciones.
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